martes, 21 de mayo de 2013

COSAS DE LOCOS

Cuando al niño que cometía locuras les notificaron que efectivamente esa historia era tan sincera, verdadera y tan potente, se quedó exhausto con tan solo escucharlo. De tanta pasión con la que la viviría, de tan real como sería...y se quedó dormido del cansancio...

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. El niño que cometía locuras quería ser una excepción, pero pasó que no pudo resistirse a sus encantos.

Se daba cuenta que cuanto más contaba su idilio, su idilio más se desvanecía. La respuesta que esperaba parecía retrasarse.
Ya se lo decían muchos que las cosas no se cuentan, que las cosas se gafan...el niño que les gustaba cometer locuras, la cagó.

El niño loco sabía que no podía insistir más, pero lo hacía porque no podía resistirse a la tentación. Le costaba luchar contra ella. Y sabía que si la respuesta no era buena no podría pedir explicaciones, ya que no había nadie más responsable que él en lo que estaba ocurriendo.

Le pasaba que cuanto más hablaba, más la pifiaba...pero no sabía hacerlo mejor. Pobre niño de las locuras.

Sabía que no podía mostrar con tanta euforia que su mundo y lo que le rodeaba lo enamoraba. Ya había comprobado que eso lo asustaba y así se mostraba distante. Si el niño no comprendía el mensaje nunca recibiría la respuesta que esperaba. Era una locura!

Pero también pasaba que de repente llegaban indicios de respuestas...a cuenta gotas...de forma intermitente...y el niño se volvía loco.

Os cuento un secreto...el niño que cometía locuras no era tan niño.

Cometer locuras es agotador.
Cometer locuras no es fácil.
Cometer locuras trae consecuencias a veces complicadas de llevar.
Cometer locuras, sin embargo, nos gusta.

Somos unos pocos los locos...

Escribir aquí la historia del niño loco, ya sabéis lo que era...


martes, 7 de mayo de 2013

VEINTINUEVE Y CASI UN MES MÁS...

Hace días recordé que hubo un tiempo en el que escribía en un blog. Eran tiempos que empezaba de nuevo y tenía que jugar al solitario, para pagar la deuda que tenía conmigo mismo y las decisiones que había tomado, como un pacto con el diablo. Tiempos en el que se esperaba mucho de la vida, tiempos de grandes cambios y decisiones. Tiempos, años, dos. Y las cosas han cambiado, mucho. Desde entonces una marea de historias le han ocurrido al chico que tomaba cafés en cafeterías de gafapastas intentando encontrar su espacio, intentando comprender tantas cosas. El pequeño bailarín tubo que irse del país a buscar escenarios donde lo dejaran bailar, pues las cosas se pusieron mucho más oscuras en el país. Pero el chico que le gustaba el azul sigue vistiendo de azul, y el que se enamoraba de las personas se enamoró de una voz y sigue teniendo flechazos a primera vista...Y esto último le jugó unas malas pasadas. Pero es que él no lo sabe hacer mejor y sigue con el corazón abierto, dispuesto a llenarse de vida, de experiencias, llenar sus bolsillos de personajes que lo hagan crecer y creer que así, sí valió la pena.
Pero os voy a contar primero que desde que a ellos les ocurrió todo esto se me han cruzado por delante vidas inesperadas, viajes, en coche, en tren o decenas de aviones i aeropuertos. Playas de día, discotecas de noche. Personajes de noche que esnifan cocaína y se suben en trapecios con peligro de suicidio involuntario. Escuché voces increíbles y me pusieron la piel de gallina. Algunas las eschuche a través de la puerta de mi cuarto de baño mientras se duchaban en mi plato de ducha. Y una de ellas reza a dios para que todo vaya bien y le agradece y le pide. Y nos conectamos como mínimo con algo muy sereno, algo muy apaciguable. Idiomas, países, gente de aquí, gente del sur, americanos, niños afro americanos que parecen ser lo más hermoso del mundo y que te hacen sentir parte de una familia, otros que no te lo hacen sentir tanto en fechas señaladas. Subí al Empire State Building y pensé que Nueva York no era para tanto, y pasé un día y toda una noche viviendo una película americana: Broadway, neones, alcohol, karaokes entre actores de musical, alcohol, amburgueserías cerradas en las que entras por la puerta de atrás, más alcohol, y nos subimos a un taxi sin saber si llegaríamos a casa. Australianas que viven en Londres y que se van a Pequín para ser actrices de un Burlesque, como mi otra amiga que también volvió a Pequín para hacerse un hueco como fotógrafa, o artista como a ella le gusta que le llamen. Y presencié el final de carrera de mi otra amiga, ella ya es arquitecta, pero también es artista y de momento no se va a Pequín, aunque me gustaría tenerla más cerca como cuando tomábamos cafés cada viernes para despedir la semana de críos. Otra amiga, eligió Londres como destino. Ella es diseñadora de moda y ahora hace sombreros, se lo paga poniendo copas en un pub típico británico y yo la imagino con un delantal y sus gafas "de gato" vintage. Y también tengo almas amigas que se han ido a París, a vivir la vida parisina, como una deuda pendiente. Azafatas rusas con mal humor que no entienden el inglés, 26ºC bajo cero...Y me reencontré con gente que hacía años que no veía, frutos sanos, los que me llevaron a reencontrarme con otros que necesitaban encontrar su "tiempo al tiempo", frutos cosechados que necesitaban madurar para tomarlos de nuevo. Y conocí a actores, actrices, cantantes, dramaturgos, directores. Y pisé grandes escenarios operísticos, que te hacían sentir pequeño y otros más pequeños pero que te hacían sentir grande. Me dieron personajes, como grandes oportunidades para poder mostrar mi talento, y algunos lo valoraron y me hicieron buenas críticas. Sin embargo, el otoño de ese 2011 que estábamos esperando no llegó, o pensaba que sería de otro color y por eso no lo identifiqué como aquél otoño del 2011.

No llegó un otoño pero, sin embargo, llegó un invierno. El invierno de la madurez. Vino un poco acelerado a través del descubrimiento de tipos de personalidades que todavía no había tenido la mala pata de conocer. Descubrí en muy poco tiempo el término "mezquindad", un término que hasta el momento carecía de significado para mi, con el que nunca me había topado. Pero llegó y me entristeció mucho...mucho...y lo busqué en la RAE porqué no terminaba de creer lo que me estaba pasando, lo que tenía enfrente de mi, con quien me había rodeado en los últimos tiempos, a quién había abierto las puertas de mi casa. Mezquino: falto de nobleza de espíritu. Y pondré más sinónimos para que nos quede bien claro, para identificarlos: miserable, perverso, abyecto, canalla, impuro, indecente, indecoroso, impúdico, avaro, tacaño, ruin, rábano, rata (coloquial) roñoso, tiña (coloquial). Existen personas que solo piensan en su propio beneficio, personas que son capaces de callarse y traicionarte para conseguir su objetivo, falsedad, egoísmo, personas que son capaces de humillar con tan solo una palabra brusca. Y zas, un bofetón en una mejilla, y pones la otra mejilla y te dan otra, zas! mezquinos! bien, ahora ya he puesto las dos mejillas, ahora pondré el culete, quizás así para la próxima me dé, como mínimo, más gusto. Y así envejecí cinco años en una sola tarde, lo que me entristeció...como dije, mucho...Hay una parte del ser humano, que espero que tan solo algunos desarrollen, muy triste. Tristeza. Pero no por mí, sino por ellos, por el mundo. Y me decepcionaron...

Vaya! en el anterior párrafo se me ha escapado la poética, perdonadme que no supe describirlo con poesía. El caso no lo merece! Y a pesar de que ahora, ya siento compasión no voy a dedicar ni cinco minutos más, con esto tenéis suficiente. No me ha gustado jugar a este juego sucio con vosotros.

(intento volver a algo poético)

Pero intentaré dejar estas experiencias en un cajón, medio abierto por si alguna vez necesito recurrir a ellas, como cuando buscas los manuales de instrucciones de la lavadora o el lavavajillas porqué sabes que algo no va bien. Y me acercaré a los 30 con una sonrisa por haber comprobado que las coincidencias siguen existiendo, yo que siempre he creído en ellas. Y seguiré creyendo que no son en vano, que tendrán su significado. Otro manual de otro electrodoméstico, quizás la secadora?

Y así llegaron mis veintinueve. Muchas veces me había preguntado: cómo seré cuando cumpla los veintinueve? qué estaré haciendo? Qué me habrá pasado? Pues bien, ya ves...al chico de azul le sigue favoreciendo el azul, y ahora le ha dado por vestirse con camisas, cree que lo favorecen. Piensa que cada día le cae más el pelo y que pronto no podrá esconderlo y que con un año más se ve más delgado que con veintiocho. Dicen que hay una crisis económica y quizás ya no puede hartarse a comer leche con galletas antes de ir a dormir.
Con veintinueve sigue descubriendo que tiene una familia envidiable, y se une más que nunca a ellos. Creo que se necesitan, que cuando se encuentran espantan todos sus males. Quizás las cosas no van tan bien como años anteriores, pero saben que lo más importante es que se tienen, los unos a los otros, y que como mínimo las risas nunca faltarán, y así son felices cuando consiguen reunirse.

Con Veintinueve y casi un mes más, éste que a veces les habla, sigue sorprendiéndose conociendo más gente hermosa que lo enamora. Sigue ilusionándose y desesperándose, pero cree que empieza a entenderse. Antes creía que era un manojo de enredos. Ahora cree que sin ellos no es feliz. Que necesita constantemente este ir y venir de experiencias, de estímulos, de sentimientos indescifrables y encontrados...por eso, si no se los ofrecen o éstos no vienen a él, él irá a por ellos. Por mucho que se la juegue, no le gusta cuando la vida resulta ser aburrida. Y mucho menos ahora que ya tiene esos veintinueve que imaginaba...




















martes, 8 de marzo de 2011

El chico al que últimamente le sienta bien el color azul, está sentado en la mesita del mismo café de hace días y que también le hace sentir bien. En una mesa con tapete floreado, una lámpara de mesita de noche verde, las fundas de las sillas con otros estampados geométricos...pero solo ocupa una de las tres sillas, pasará una hora más solo, tomando sus eternos cafés y observando.
Hoy su madre no ha sido tan agradable por teléfono como siempre, la llamada ha sido corta y fría, pero él sabe que no puede pedirle más, porque ella tampoco puede estar siempre al pie de su cañón.
Así que, se deja envolver por la música que intuye que es de un algún cantante negro y descubre que todos los personajes que le rodean son gafapastas, y sonríe. Algunos llevan gavardinas, otros con mocasines horribles, jerseis de punto y camisas de cuadros. Se imagina como los ojos del chico que le sirve el café empequeñecen en la intimidad cuando se quita sus gafas de cristal tan grueso. Una pareja de calvos enamorados, uno le sube y le baja la cremallera del puño de la manga, y el perro que llevan atado con correa a la pata del sofá dónde se sientan observa al chico de la camisa azul. En la barra, un gato chino que no se cansa de subir y bajar el brazo (el otro dia escuchó una lección de una que llevaba gafas rojas, sobre los gatos chinos blancos y los gatos chinos dorados). Un móvil con figuritas de papiroflexia de pajarillos que se mueven cuando se abre la puerta, y de repente se para todo al su alrededor cuando descubre el nacimiento de una gota en el surtidor de cerveza, y resvala cuerpo abajo...y otra gota, y al chico le parece sorprendente como parece que todo, de repente, tiene vida, hasta lo más insignificante parece que hable, o suspire, o se queje o simplemente respire. y así el chico sigue sonriendo.

Él pensaba hace unos meses que las cosas serían divertidas, que conseguiría, tomando la decisión más o menos oportuna, la visión de vida que quería llevar y se dejó llevar por el pronóstico de una mujer, de que más o menos en otoño surgirían las oportunidades que le llevarían a cumplir sus objetivos...tenéis que saber en este momento que faltan pocas, muy pocas semanas para que llegue la primavera, imaginad la cara del chico cuando le viene a la cabeza estos pensamientos, no se si sigue sonriendo o si es una mueca de tristeza. Pero hoy no pensará en si hizo bien o mal, prefiere mantenerse neutro y buscar en el recuerdo y en el presente lo que le lleva bienestar...y suspira.
Pero irremediablemente, éste, que tiene esa doble basante del optimismo y pesimismo repentino, le viene el engaño en la cabeza, le habrán o están engañado desde un tiempo hacia aquí algunas personas a las que ha concurrido, conocido, rodeado...?
o quizás es él quien se engañó a sí mismo y por eso ahora se siente defraudado...? quizás todo esto no es lo que él esperaba? o necesita todavía aun más paciencia para darle tiempo al tiempo?
Las cosas le van más lentas de lo que él quisiera, pero de ahí tendrá que aprender todo lo que le ofrecen. El chico no se está de brazos cruzados, hoy dedicó todo su día a organizar sus siguientes pasos y a llevar a cabo algunos para obtener lo que necesita para los posteriores, pero le sigue dando la sensación que el día no ha sido provechoso porque las cosas, las respuestas y resultados no són tan rápidos.
Mañana volverá a su puesto de trabajo, haciendo mil horas para poderse subvencionar todo este proceso y se hará el fuerte acogiéndose a la idea de que todo es una inversión para poder recoger los frutos que le gustan, quizás en primavera...y durante todo el día esperará salir de ahí para poder recojer quizás alguna llamada en el móvil que le sorprenda, y que su euforia, iluso, este fin de semana no habrá sido en vano...

El chico que se viste de azul, pagará su café y saldrá a la calle y como siempre volverá a sonreír al descubrir encima de una cabina telefónica, un bidet del baño al que le nacen flores de su interior, con la inscripción "siempre tienen que nacer flores" y se aplicará el cuento. así, es la ciudad donde vive.
Picará el botón del ascensor y mientras se le hace eterno su llegada, dará vueltas sobre si mismo, pegará algunas patadas en el aire, mirará hacia arriba, suspirará mientras se le abren las puertas, picará al quinto y me mirará a través del espejo de nuevo, como cada día, afirmándome una vez más que vuelve a casa pidiéndome ayuda a cambio de darme todo lo mejor de él.

jueves, 14 de octubre de 2010

DÍAS DE COSQUILLAS

Cada vez que miro sus fotos, mi corazoncillo se pone en un puño y siento como un palpito y los ojos se humedecen. ahora tenía una frente a mi, en la pantalla de mi pc, por sorpresa. En ésta están los tres de blanco, un color muy sincero, puro, algo muy sano que me da vida. Hace unos días los puse uno enfrente mi escritorio y el otro en los pies de mi cama. Allí están para hacerme compañía durante mis horas muertas, perdidas, desesperadas, cuando no entiendo las cosas que suceden o cuando cojo energía y me emociono por otras cosas. Allí está ella, y lo comparto mirándola y le sonrío porque sé que me devolvería la mirada, aprobándome cualquier cosa que yo haga. muy difícilmente me ha negado nunca nada. Seré un niño mimado!
El otro, desde la otra punta de la cama, me da los buenos días, como cuando me daba las buenas noches, cogiéndome en brazos y llevándome del sofá a la cama.
Yo solía dormirme en los muslos de ella, con sus piernas juntas estiradas en el sofá, entonces era cuando venía él. Cómo me gustaría pesar un poquito menos y volver a sentir aquél arropo.
Ahora él desea que me quede más a menudo en su casa, pero no lo dice, siempre le costó expresar sus sentimientos, y si me quedo a dormir y tengo que levantarme pronto y él todavía no se ha ido a trabajar, aprovecha la ocasión para venir i despertarme. Como si recobrara algo que la naturaleza de la vida le robó. Creo que muchas veces quisiera tenernos a todos mucho más cerca, a menos metros de los que os podáis imaginar. A centímetros de él. Fundidos en un abrazo e intentando transmitir todo ese amor que tiene. Entonces le tiemblan las piernas y le flaquea el cuerpo. Es entonces cuando te das cuenta que no existe nada más sincero en este mundo.

Es alguien muy inocente y por ello pagó algún que otro desengaño, pero yo le digo que esto le hace único y que no cambie nunca, aunque a veces me ponga de los nervios, ahhg...yo que soy tan energético y compulsivo a su lado, pero seguro que parte de ello me viene de su sangre. Se que es un artista por dentro, aunque él no lo sepa. De jovencito lo imagino con sus bromas y disfrazado, y le digo que la edad sí perdona y que no pierda esa chispa que tiene, con su humor curioso y tan humilde. Miro sus fotos de joven y cada vez veo que es más guapo de lo que imaginaba y me recuerda a mi, me he quedado con su físico y ella dice, cosa que sé que es de broma, que soy igual que él, pero en guapo. Sigo mirando sus fotos y me desprenden una felicidad que me gustaría que conservaran siempre.
Un día se emocionó, y me acogió con sus brazos con un sentimiento tal que me transmitió todo lo que sentía en un instante. Fue entonces cuando descubrí que para él, a escondidas quizás, era muy importante y que me apoyaba en mis planes de persona.

Y Ella...Ella es una roca con un vestidito de rosa, dulce como el perfume y el color de una flor. Y siento el olor de su piel, será que soy parte de su carne y así será desde el principio hasta el fin. Pero fuerte por dentro y espero que la vida le devuelva todo lo fuerte que ha tenido que ser para ser feliz. Yo intento por todos mis medios que así sea y un día, cuando pueda le haré la mujer más feliz del mundo, porque creo que es el deseo más grande que tengo. Hacerle feliz.
Ha sido una mujer muy valiente y no hay momento que no dé nada por mi, por nosotros. Me gustaría que se reservara un poquito de todo esto para darse amor a ella misma, porque se lo merece. Merece quererse y que le quieran y creo que a lo mejor se lo hemos demostrado en pocas ocasiones. Me pregunto aquí, porqué a veces tenemos vergüenza de demostrar nuestros sentimientos y expresar lo que sentimos los unos por los otros. Te quiero.
Siempre la tuve a mi lado, como ya comenté antes, pero durante los últimos meses, más que nunca. Y estos malos días pasados nos han servido para unirnos mucho más y sincerarnos si cabe.
Descubrí que ella es un espíritu valiente, emprendedor, aventurero y arriesgado y también una artista de los pies a la cabeza, con una exquisitez, suave y con buen gusto, divertido y romántico, amoroso, es amor. Y éste soy yo, es la herencia que me ha dado.
La rosa tiene una espinita clavada en el corazón y yo le digo que no se preocupe. yo estoy a su lado. y ella en el mío. Es mi seguidora y le gusto tal y como soy.
A veces tengo mucho miedo de tenerla muy lejos y de guardarla solo en el corazón. Tengo tanto miedo...es lo que más me horroriza en este mundo. Y ahora la siento cerca y le volvería a abrazar como no hace mucho tiempo atrás.

Hay una tercera persona en la foto...y la sensación de una cuarta y una quinta pero de ellos hablaré otro día. Seguramente será otro día que tenga los sentimientos a flor de piel, como hoy, como estos días que tengo los sentidos abiertos cuando hay cosas que me abren los poros y siento mis esencias, cosas que me tocan las cosquillas de mi corazón. días de cosquillas...



a mis padres.

viernes, 8 de octubre de 2010

EL HOMBRE QUE SE ENAMORA DE LAS PERSONAS

Pequeño bailarín se fue por las escaleras del metro sin saber que después de aquella conversación, yo utilizaría la imagen de su desaparición entre la muchedumbre para empezar a escribir este blog.

Llevaba una mochila cargada de proyectos como los míos y sus zapatillas de baile. Me gustaría pedírselas prestadas para andar más cómodo en esta fiesta en la que dispongo a colarme, la ciudad. Con invitación previa o no, esto es cosa del universo, un día decidí que la monotonía no era cosa de mi agrado, y alguien seguramente me maldijo por estos arrebatos que tanto me había advertido que yo poseía, y que tanto temía. Ahora esto, ahora aquello...erase una vez el hombre impulsivo. Algún día descifraré si, bueno o malo, el porqué de mis espontáneas huidas hacia delante, hacia otro lado, buscando lo que anhelo. y con todo, algunos lograrán entenderlo y la cicatriz se hará más fuerte y más cerrada si cabe. Entonces serán días sin reproches y disfrutaremos todos de los buenos momentos que habremos compartido.

El pequeño bailarín tiene los ojos achinaditos con una mirada dulce que llena todo el espacio sin ni siquiera danzar, y cuando sonríe le salen los oyitos en sus mejillas imberbes. Tiene la piel blanca y un color rojo en sus labios suaves que sube en intensidad cuando descubre sus dientes bien puestos. Yo le digo que no le dijeron "enano" por su estatura, pequeña como la mía, sino por la nariz respingona que tiene. y se levanta de la silla para que entiendas como sucedió aquello y pide horchata con granizado de limón en un restaurante donde solo tienen coca-cola.
Hablamos de proyectos y nos regalamos un rato agradable. y me habla de una estrella que supestamente tengo pegada en el...culo? auch! Cuando aprenda que su luz me hace grande, seguramente me la pondré en el pecho para que todos puedan verla.

Durante estos momentos de enanos bailarines, interpretes gigantes y magos escritores, el hombre que corría hacia delante, a contracorriente de los que le rodeaban, se enamora cada día de las personas que se le cruzan por el camino. Se detiene a hablarles, y cumple con su principal objetivo: reírse.
El hombre que se enamora de las personas tiene ganas de sonreír, y después de sus risas nerviosas los besaría a todos, uno a uno, y les haría el amor. Pasaría veladas tiernas y les acariciaría pasando su mano, invidente, por las facciones de su cara, por el tacto de sus pieles y la tenacidad de sus torsos.

Habrá quién querrá interpretar de mil maneras estas palabras, pero al hombre enano cómo el pequeño bailarín, no le importa, sabe bien que solo algunos darán con la respuesta idónea y estará contento de cogerles de la mano.

Este hombre que empieza este blog lo quería estrenar con un texto que escribió en otro momento, pero antes de darle al botón de su ratón se dio cuenta que quizás algunos se asustarían y se esconderían bajo alguna seta. Así que pienso que quizás más adelante...pensando a la vez que no se haca nada más evidente que lo que acentúas con una excusa.
O quizás sería al revés y saldrían de su caparazón? por si las moscas y los mosquitos dejaré al hombre que escribe en la intriga.

Pequeño bailarín! que tengas un buen viaje! Que cuides de tus pies, aléjate de los relámpagos y si te cae como previsto una lluvia torrencial, aprovéchala! baila bajo la lluvia, revuélcate en el barro del desierto y grita para que te oiga!